jueves, 6 de diciembre de 2012

Desgaste.



Volando van, volando van, aquellas almas que decidieron permanecer fieles a sus principios, volando van, aquellas almas a las cuales no les ha cambiado la sonrisa, a las cuales nadie las ha tumbado, a las cuales, nadie pudo nunca someter.

Me pregunto si eres una de ellas, si lo radical de tus vivencias permanecerá intacta, como protegida por una vitrina. Es que ya no veo soltura, ya no veo ligereza, estás así, tenso, tenso hasta en las praderas, tenso hasta en los viajes. No sé lo que mis antecedentes soñaron, lo que vislumbraron, sólo sé que culminaron con algo al mismo tiempo que lo comenzaron. Me encuentro en total claustrofobia. Lo más extraño es que confundida no estoy, de hecho, me he topado con la claridad,  y más en estos momentos,  ya hace tiempo que  no me desvelaba para cantar en palabras.

Pero volvamos a ti, mírate fresco, mírate vivo, ¿acaso no quieres estar así siempre? Obsérvate cautivo, entiéndete furtivo, conoce la frontera, arrastra las olas y prueba, saborea lo que tengo para ti, lo que te puedo incrustar,  sé que lo gozarás.  No mezcles la historia con un cuento de hadas,  tu y yo sabemos muy bien que las hadas no existen, pero en ese mundo vivimos,  en ese mundo nos desenvolvemos, nos recreamos, ¿Y  a base de qué?  A base de miel, a base de nieve saltarina, a base de fe,  y a base de noches embarnizadas con astucia. 

Vuelve ya y despierta de ese sueño extenuante, de ese sueño ubicado en las profundidades donde las almas suicidas se enfrentan a su eternidad egoísta y destructora. Sabes que no me gusta que mires más atrás antes de mí, pero por esta vez,  voltea  la mirada una vez más, y recoge lo que te era vital, recoge tus fuerzas, conversa con la despreocupación,  y después de eso, añádeme…

Volando van, volando van, aquellas almas que no se dejaron tragar, aquellas que no se rehusaron al peligro, aquellas que vivieron con la lengua por detrás, y dieron paso a lo que somos y  a lo que seremos, volando van… ¡Alcánzalas!





viernes, 23 de noviembre de 2012

Menos.

Y lo peor es que es cierto, la verdad está aquí, mientras van leyendo estas letras, cada letra es una preocupación  menos, cada idea es un problema resuelto, cada mala situación se esfuma por aquí, ciertamente estoy perdida, ciertamente me excuso con estupideces, sólo quiero olvidar, olvidar, pero ¿cómo? tengo frente a mí a un subconsciente maldito, la incertidumbre de pensar, ¿será el verdadero sentimiento? ¿será que es  mentira? y me digo- Debe ser mentira, no creas en los porqués, no tiene que haber una razón...sólo es casualidad. Cuando me topo con esa palabra, "casualidad", todo se viene abajo, ya que no existen las casualidades-.  Y sigo preguntándome, ¿Por qué sucedió? ¿Por qué me cuentan cosas que sólo me hacen daño? pero es mi culpa, y nada más que mi culpa. Por una parte, los deseos más ocultos se revelan en tu subconsciente, por otra parte, no creo en esas estupideces... pero esperen, de nuevo la posibilidad de las cosas, y luego lo ilógico, y luego el porqué...y luego mi locura, y luego mi miedo, y luego de nuevo el porqué. Histeria. Quiero la maldita verdad, quiero saber...pero, ¿cuándo han podido meterse en el cerebro de alguien? 

 Odio su subconsciente, lo odio.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Silencio.




Todos pensaban que su vida era una desgracia, pero he aquí la vida misma contándolo sin remordimientos, en efecto, era una vida, pero desafortunada jamás...lástima que yo como tal, no puedo hablar. Es un poco frustrante e irónico, ya que yo envuelvo al planeta y tengo miles de personalidades diferentes. Mis ocupantes no entienden, que yo puedo ser moldeada y fácil de querer, pero él no lo comprendió, nunca lo entendió, sólo me quitó mi lugar, y yo, como no pude comunicarme con él, desaparecí sin más. Justamente él lo hizo por no sentirse aceptado, apoyado, y se quejaba del egoísmo; pero yo, yo era la que más atención necesitaba, pero también la que más esperanza tenía.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Promise.

And I will follow you into the dark.

martes, 30 de octubre de 2012

Allá.

¿Y a dónde fue a parar? allá, allá donde los destinos se conocen, donde no hay descubrimientos, allá donde falta la fé, fue a parar en aquel lugar por el simple hecho de no tener oídos en el corazón. Por no creer, no creer en sentimientos, sólo en frialdades. ¿Y a dónde fue a parar?  allá donde todos cuentan maravillas, menos tú, allá, allá fue a parar, a causa de su desconfianza, a causa del sol y su mañana atrasada, a causa del mar, que decidió ser amarillo ese día.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Límite...Límites.

Tengo un corazón tan delicado, tan perdido, tan escondido. A veces miro la confianza con la que todos guardan sus sentimientos en él, y por ende se convierte en el corazón de todos, se convierte en el refugio de todos, sin embargo, soy tan especial para elegir refugios, más bien, ciertas veces no creo que sea necesario uno, y si acaso lo necesito, sería mi propio corazón. 

Soy tan sensible, estoy hecha de cristal de azúcar, mis nervios no son de acero, mi mente no está entrenada para esas cosas, esas situaciones, con las cuales nunca he tenido contacto, nunca me he puesto a pensar en ellas, nunca las he escuchado, no sé que hacer, yo sólo recogo información de todas partes, sólo escucho, aprendo  y aplico. Pero cuando se trata de hacer algo por mí misma, de enfrentarme a eso desconocido que sólo me lleva a más tragedia,  no puedo evitarlo, y ahí me verán, débil, sin confianza, sin la creencia de una historia feliz, sin toda esa estupidez de que los sueños se hacen realidad. 

Y si los sueños se hacen realidad, ¿ Por qué la felicidad me hace daño? por que recuerdos extranjeros  me atacan, me usan, y me azotan, y me deshacen. ¿Saben por qué? me deshacen porque son vívidamente presentes, claros, y nadie los borra, por más feliz que seas, por más que ya no necesites de ellos, siguen TAN presentes. Y eso, eso es para morir.

No comprenderé por que me dejo llevar tan rápido por pequeñas situaciones , ¿será la utilización de las mismas expresiones?  será que las escucho para mí, pero no son mías, no es algo que sólo exista para mí, existe para siempre, pero nunca para mí. Estas expresiones no nada más se dirigen hacia a mí, cuando vienen a mí, también van para atrás, para atrás, para atrás. Soy especial...para atrás, para atrás, para atrás.



jueves, 20 de septiembre de 2012

Muerte a tus letras.

Y es ese fervor, cuando llega a tu cuerpo, el que te hace crear.
Y es ese fervor que no puedes contener al observar ciertas cosas,
Y es ese fervor el que te pica la moral y te vuelve cenizas,
Es ese fervor el cual todavía no controlo, el cual todavía no puedo hacer surgir a mis anchas,
¡Es ese fervor! ¡mierda! tiene que tocar a mi puerta cuando lo desee,  siempre.
Es ese fervor, el cual me llega en forma de competencia, nunca me había pasado,
Es ese fervor el que me ha demostrado que soy competitiva, y sobre todo con el arte.




No puedo permitir que irrumpas mi hogar, no me puedo permitir la falta de imaginación. Podré sentir un dolor fisiológico intenso, podrán arrancarme mis miembros de manera lenta y despiadada, pero eso no me dolerá más que el ver que otros se llevan mi creatividad, no, eso nunca, yo debo ser siempre mejor. Al final, es de las pocas cosas que me importan, y no me lo arrebatarán. 

Ahora te escribo a ti, sí, a ti, a tus historias les faltas tú.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Carta llena de gris.

Así que esta mañana me he despertado con dolor en mis huesos,  y un tumulto de gente gritándome desde adentro, también con una explosión, que me ha llenado de insensibilidad. 

Hola Santiago, me está yendo bastante bien desde tu visita, espero te encuentres muy bien. Hoy he decidido mandarte una carta, pero no cualquiera, en ella encontrarás esos sentimientos que aún estoy terminando de enterrar, lo que has leído al inicio de esta carta es el comienzo de lo único que escribí mientras me encontraba completamente perdida. No temas, me alegra el saber que la leerás y que no me juzgarás, pero sé que  alguien tiene que leerme el corazón, no importa en el estado en el que esté, y estoy segura de que tú eres esa persona.

... Y de esa manera espero continuar, con ese sabor amargo que ha tragado a mi alma débil, me he estado comiendo los postres quemados,  mis palabras que piden ayuda,  pero en mi estómago están mejor, no necesito escupirlas. Para la vida soy una mancha, y yo en ella me reflejo como...Simplemente no me reflejo.

No sé de dónde recogí este ir y venir, más nunca quedarse...Sólo sé que si pudiera elegir entre blanco y negro, escogería gris, que mi sabor se ha esfumado, que mis amigos me abandonaron, por que los sabotée, les fingí mi alegría y se dieron cuenta demasiado temprano. Me digo a mi misma que debo entender que tengo todo, pero ese todo ya no es algo, sino yo perdida, yo sin sentido. Yo con esta desigualdad, con esta malaventura. 

De ahora en adelante, ya no avanzaré, aunque se lea estúpido, simplemente, algo me ha acogido en sus brazos como si fuera su juguete favorito, mi familia dice que es porque soy adolescente, yo digo que es porque me he envenenado, porque me he cubierto con los escudos más baratos del mercado, porque de repente suceden las cosas, porque ya no me hablará. Su voz ya no escucharé. Efecto embudo, drenando mi felicidad y virtiéndola en un pozo de petróleo. Así que decido que mi existencia no es más, y que yo me he convertido en un vegetal. Sólo pido algo para escapar... voz, libertad. Me he estancado terriblemente, no me dejo continuar. Caminante no hay camino. Lo peor es que ni ando, ni estoy creando caminos.

sábado, 14 de julio de 2012

Verde olivo.

Ésta es la historia de una chica que siempre lloraba, siempre moría, siempre se desvanecía. No sabían que tenía, así que terminaron diagnosticándola con depresión crónica, dándole un montón de pastillas que sólo le destrozaban el estómago. A pesar de todos los intentos posibles por curarla con medicamentos,  flores, dulces, ella seguía llorando todos los días, decía que le faltaba la libertad, la libertad que siempre había soñado, pero ésta nunca llegaba. Ella tenía la ferviente y (como todos pensaban) mala idea de que la libertad le llegaría del aire, de un aroma, de su criatura mágica con bella armadura. Todos se habían resignado a que seguiría deprimida por el resto de sus días - en este mundo color gris no hay lugar para criaturas mágicas ni libertad, y menos provenientes del aire - Decían. Cecilia moriría doble, triple, hasta que no quedara ningún rastro de su existencia en el universo.

Cecilia no tenía ni siquiera que atentar contra su vida, se temía que llegara a querer suicidarse, pero ya estaba demasiado perdida, porque los que realmente  desean acabar con sus vidas no están perdidos,ya que aún tienen el poder de decidir, Cecilia no, simplemente no. Si la mirabas te sentías ultrajado, su estado inspiraba invasión, sus sentimientos habían sido destrozados, y su cuerpo lleno de drogas se encontraba. No importaba el brillante cabello color rubio de Cecilia, ni sus hermosas manos detalladas con marfil, ni siquiera esos ojos, que a pesar de tener la apariencia de la dilatación, seguían siendo color verde olivo, hermosos, hubiera apostado que esos ojos eran lo único que ella necesitaba para ser feliz, libre, esos eran las criaturas mágicas para mí. 

No había color en la vida de Cecilia, eso estaba claro, no realizaba ninguna actividad, el medicamento la tenía durmiendo casi todo el tiempo, despertaba, comida insípida, baños terribles, y nada de libertad ni bellas armaduras. Intentaron llevarle a un amigo de la familia vestido con una armadura de juguete acarreando un peluche llamado libertad, pero no funcionó, globos tampoco, fragancias en su cuarto menos,  nada servía.

Nuestra chica delicada no vivía, el respirar le aturdía, empeoraba, ya ni siquiera pedía libertad del aire. Todos se estaban preparando para su partida, su partida de verdad, porque ella ya se había ido de su corazón hace mucho tiempo. Al enterarse de la cercana muerte de Cecilia, Santiago decidió regresar, el amigo de la infancia de nuestra chica desahuciada, regresaba de España, había ido a estudiar para convertirse en un gran escritor, sólo se quedaría por corto tiempo, ya que ni siquiera él poseía eternidad para Cecilia. 

Por fortuna...o desgracia, Santiago aún estaba en la ciudad para cuando Cecilia daba sus últimas respiraciones, ella ya se había rendido con la libertad de parte del aire, y con su criatura mágica. Santiago no sabía qué hacer, y se asombraba al descubrir que ella todavía seguía siendo esa niña preciosa a la cual conoció. 

Santiago tomó una decisión, le leería a Cecilia uno de sus trabajos que había realizado en la universidad, aunque ésta dormía plácidamente, Santiago tenía confianza en que lo escucharía. Cecilia no escuchó casi nada lamentablemente, pero si logró escuchar el siguiente fragmento, y la voz de Santiago simulaba un pájaro aprendiendo a volar, ella escuchó:

¡Oh mañana cantora! caes en mí como lo haría un amor, un sentimiento puro y espontáneo, me agrada tu canto, me agradas, me llamas. 
Ahora decido buscarte en las noches, cuando tu vida se torna magenta, más yo la hago luminosa de nuevo, la convierto en mi guía, te siento. 
Si las estrellas se convirtieran en perlas, yo las tendría todas, todas en mis manos, para disfrutar la esencia de lo que es ser uno con el universo.
La vida no me domará, porque yo seré su jinete, bellas melodías sonarán a mi paso, y la tristeza se  habrá alejado para siempre de mi lado, sólo quedará la magia con la que escribo y la pasión con la que fallezco cada que me encuentro con una nueva mañana.

Cecilia abrazó el sonido de estas palabras, le cayeron como tornado, le sanaron como un polvo maravilloso, Cecilia despertó en una mañana nublada.

Al abrir los ojos  Cecilia observó a Santiago, que lucía ido en una belleza...la cual ella nunca había visto en los ojos de nadie..en sus ojos encontraba rupturas de candados, puertas abiertas, revolución, voluntad, hermosura transparente. Sí señoras y señores, Cecilia había encontrado la libertad. Santiago no había visto que ya estaba despierta, sólo miraba por la ventana, desgarrado con sus propios pensamientos, desgarrado de su alma, porque ésta se había ido a volar... sí, aprendió rápido.

-¡Libertad!- exclamó Cecilia borracha de entusiasmo. Santiago bajó de las copas de los árboles para verla gritar, y sonreír, y llorar.
- ¿Libertad Cecilia? ¿dónde?- pregunta Santiago.
- ¡En tus ojos! ¡En tus ojos!
- ¿En mis ojos?
-¡Sí! ¿Qué no la sientes? se te está derramando desde el corazón, ¡es tan fuerte que la siento!
- Santo Dios Cecilia tranquila- le contesta con una leve sonrisa.
-No, tu voz, tu vuelo, lo ví, lo escuché.
 - ¡Oh! creo que te gustó mi trabajo  Ceci, me siento halagado- dice sonrojado.

Para esto su familia ya se había reunido  en su cuarto, y miraban asombrados lo que acontecía, al parecer su chica deprimida no era más, se había despojado de su manto áspero, y la suavidad regresaba a su personalidad.
Sin más agradecieron vagamente a Santiago, ya que no sabían la verdadera razón que había hecho cambiar tanto a Cecilia. Exacto, no sabían, ¿cómo iban a saberlo? ellos no se acercan ni poquito al sentimiento ni al pensamiento.

-Santi, gracias- le dice Cecilia con sollozos.
- De nada- contesta, mientras nota que le ha llamado por su nombre ¡lo recuerda!
- Eres mi criatura mágica.
-No, la verdadera criatura mágica eres tú.
-¿Por qué tardaste tanto en regresar?
- Lamento haber tardado tanto en volver Ceci.
-No pasa nada, de igual manera ¿Ya te marchas verdad? puedo verlo en tu cara - la desilusión en su voz.
Ante esta pregunta Santiago se queda paralizado, pero logra responder.
- Lamentablemente sí querida Ceci, tengo asuntos pendientes en España, pero pasaré mañana temprano a dejarte algo ¿De acuerdo?
-De acuerdo.

Se podría decir que Cecilia ya estaba bien, pero a pesar de haber encontrado la libertad, sabía que había sido en alguien más, y se empezaba a preguntar cuándo se enfrentaría a la suya. Con este pensamiento se quedó dormida, pero de ese sueño en el cual realmente se descansa y juegas sin riesgo. A la mañana siguiente, Santiago entró a su recámara con una cajita de madera, con barniz color guinda. Le enseñó lo que contenía a Cecilia, y le explicó:

Mira Ceci, lo que hay aquí no es más que el portafolio en donde escribí lo que te leí, entre otros poemas y cuentos, los cuales son acompañantes de vuelos,así como tú lo dices. No tengo copia de estos escritos, se quedarán contigo, sé que los cuidarás con cariño. Pero eso no es todo, aquí incluyo una pluma, tiene un diseño de conejito, no sé por qué, pero con ese animalito siempre me acuerdo de ti. Y si mal no recuerdo, a ti también te gustaba escribir, espero puedas escribir algo, pero por lo pronto puedes empezar mandándome cartas en las que puedas contarme todo, y como es que olvidaste sonreír, quiero que aprendas la dicha de reír. La pluma, y sabes muy bien, te hará ser libre. Esos ojos verde olivo que tanto estimo pintarán libertad también. Sólo recuerda  "Frambuesas en el palacio"...

Cecilia abrió los ojos como si quisiera que se le salieran, con esas palabras, ese título, explotó su corazón. "Frambuesas en el palacio" era un cuento que ella había escrito cuando tenía 12 años, y lo recordó como si se le viniera el mundo y cayera sobre su cabello rubio desordenado. Cecilia comenzó a llorar.

Con el llanto de Cecilia desapareció el universo, Santiago le dejó pluma y papel para que escribiera  nuevos cuentos, tal vez ahora serían reinos, países, y contendrían más de una fruta. El aroma de las frambuesas tocó los rincones del cerebro de Cecilia, un aroma con amor, con inocencia, el aroma de la vida.  Sin más se despidieron, Cecilia recordaba su tragedia como si hubiera sido un error en el sistema, pero estaba decidida a recapitular y poder explicarle a Santiago el por qué olvido sonreír. Lo miró irse, imaginando España como si fuera otro planeta, al cual ella no podría aterrizar, pero sus letras sí, esas le llegarían a Santi directo al corazón.

 Santiago, al contrario de como se había dicho antes, sí tenía eternidad para Cecilia, eternidad de lavanda, de canela, eternidad de ideas. 



Próx:
La carta llena de gris.
Frambuesas en el palacio.

Por si acaso les interesan, gracias por leer.



martes, 26 de junio de 2012

Dirigido.

Me siento a teclear odios y amores, los cuales me componen con flores y tazas de té. No soporto la idea de olvidarme de eso, más bien, quiero seguir fatigada por el cansancio mental que estos dos me atribuyen, cierto es que no sólo poseo odios y amores, sino tristeza apaciguada, y esto también merece mi atención. Yo les voy a contar que amo, que soy feliz a pesar de todo eso, pero suelo  acarrearlos conmigo a donde sea que vaya, mortífera me comporto con las necesidades de la vida. Les cuento que soy una cadena de futuros, y una esperanza inquebrantable.

Ahora que hablamos de la esperanza, déjenme hablarles de como la veo. La esperanza es para mí la cosa más sencilla del planeta, la gente pelea por esperanza, algunos se mantienen vivos aunque no debieran, gracias a la esperanza, pues aquí mismo en este estado de letras les comunico que en mí vive la colosal esperanza, y a pesar de que tal vez llegue al "último" y sepa que perdí, yo aún tengo la  maldita esperanza restregada en mi cara. ¿Por qué? la respuesta viene como avalancha, porque a este planeta le hace falta la  esperanza, porque yo seré de los contados, seré odiada.

¿Qué tiene que ver todo esto con mis odios y amores? que por esperanza no se me han caído, mis odios, mi odio no va hacia personas, va dirigido a mis preguntas existenciales, sí, son odios íntegros, odios escandalosos, me jalan el cabello enmarañado de juventud,  mis odios cantan, cantan en mí con flautas y trajes de gala. Odios contra el arrepentimiento,  contra ustedes y su vacilante historia que aún les afecta y no podrán superar, y por eso no ven la bondad, la bondad escrita en cada una de sus mentes, dejan que se venzan las guitarras, nada más por que no les salió bien la nota Re. ¡Ustedes! pequeñeces temerosas, pequeñeces ignorando su desgracia.

Pero mis amores, ¡Ah! estos son mi esencia, mi colina rodeada de pastos suaves, esa terraza que invento con un atardecer de fondo, y mi sombra sobre el piso, que al rato se vuelven dos, esas dos sombras son amores en perfecta sintonía. Amores aquellos que me hablan mientras duermo, que me inspiran a relatar las verdades de mi corazón, aquellos que también relataron,  que si al menos no eran dueños de sí mismos, eran dueños de sus letras, sí, dueños de la revolución que sólo ellos entendían. Me lleno de amor con esas ideas, con esas exquisiteces. ¡Con las oportunidades! sonrían que esas caen para nosotros. Esas son sus armaduras, para que sus pieles queden protegidas por la melodía que refleja sus eternos y verdaderos sentimientos.

viernes, 22 de junio de 2012

Y no lo dejó salir, no pudo, deseaba esa satisfacción y no la obtuve, ¡Grítalo maldición!

jueves, 14 de junio de 2012

Las preguntas justificadas.

¿Y qué pasa cuando una pasión conoce a la belleza?  ¿qué tal si se unen para ti?
¿Por qué surge esta duda? ¿por qué se le ocurrió aparecer en estos momentos? ¿Por qué no? me adentraré a buscarle una respuesta, no cualquiera , no un lado ni los dos, sólo veré qué sale conforme dejo que las letras sean tecleadas de manera espontánea, ellas lo son, yo no.  Díganme, ¿qué pasa? una pasión conociendo a la belleza,  un choque de elementos muy poderosos, es como...un tipo de perfección, de los tantos que existen. ¿No lo creen? uhmm...Tal vez no lo crean, pero espero capten la idea. Opino que sería como una ceguera, sí, se olvidaría el mundo, hasta si tienes algo fuera de ese momento, ya no lo tendrías... no lo tendrías. Y...¿qué tal si es tu pasión favorita? sería lo ideal, lo que creías no pasaría en tu ahora aburrida y segura vida, los riesgos, ¡Los riesgos! Se hace uno adicto a ellos ¿cierto? Yo digo que tu corazón cambiaría de color, que las lágrimas internas brotarían hermosamente, pasión y belleza,¿y qué si le aumentamos ingenio? NO, si se lo aumentamos ya no razonarías, dejarías todo por esa combinación tan llamativa. Pero ya está aumentado, ya es otro horizonte, ¿me creerán entonces que es algo muy peligroso después de haber redactado lo anterior? es algo terrorífico, algo impensable, un serio problema. Me gusta calificarlo como algo tan absurdo que ni la lógica puede con ello. Así de extraña me siento respecto a esto, repito, es una simple duda, todo lo que acabo de expresar es tan vago como la pregunta. Igual no es una pérdida de tiempo, y eso es lo que importa, aunque estoy segura de que si aparece una combinación así en el camino de cualquiera, será la iluminación al alma, o bien, la destrucción de otra.

jueves, 7 de junio de 2012

Trágica simplicidad, segunda parte.



Así es...y después todo fue blanco, un destello catastrófico, que terminó por erradicar mi existencia, la que hasta ahora, había estado llena de disgusto, de enojo, y sí, ¿por qué no? de dolor. Había sido asesinada de la manera perfecta, por lo que más odiaba, desaparecí sin más. En un instante, aparecerían los colores en la fotografía y me acomodaría en algún rincón de esa casa, donde había decidido desde hace mucho tiempo que sería el lugar de mi funeral y entierro. Y tal como lo dije, la desconsiderada de Linda continúo tomándole fotos a la casa, sin importar que mi cadáver sonriente se escabullera por sus esquinas. Sabía que muy en sus entrañas le fascinaba mi infelicidad, era su bicho raro, experimentaba con mis sentimientos, ella soñadora, ella Linda.

¿Y qué me quedaba ahora? ¿ser un fantasma? ¿ser un espíritu que trate de llevarse el alma de ella y sus fotografías? claro que no, me quedaban mis dibujos, mi libertad, mi momento de fama, el ser un cadáver bailarín, pero sobre todo, lo que más me emocionaba, el mandarle mis dibujos de lucha a la querida Linda, le llegarían al correo una vez a la semana, al principio creerá que son lindos como ella, y los acomodará en la casa. Pero ya que vea que no la dejan en paz, que no la dejan respirar, pero sobre todo, que le están quitando lugar a sus fotografías, ella...ella entrará en su etapa esquizofrénica, ¿y qué pasará después? se olvidará de las personas en las fotografías, odiará a su polaroid como yo la odio a ella, y eso, eso me hará plenamente feliz, me llenará de regocijo, ¡No hay tiempo que perder! debo empezar ¡ya!

Después decidí que esperaría dos semanas para comenzar a mandarle mis dibujos, ¿por qué? ya había sufrido años viéndola vivir despreocupada con su pasatiempo asqueroso, así que decidí aguantar un poco más, dejarla disfrutar sus últimas semanas de tenerme como trofeo por ahí. Esas dos semanas deberían de haber pasado lentas, tan lentas como Linda, pero al contrario, volaron como si ya todo estuviera de mi parte, así que fueron minutos...minutos...Y ya  tenía que dibujarle. Una mañana, al inicio del otoño, mandé mi primer dibujo, éste debió de haber gritado, pero ...mejor mandé un susurro, es fácil dibujar acciones, sentimientos, así que susurrar por medio de una hoja no fue un obstáculo. Linda abrió el buzón y...su cara, su cara, fue lo más hermoso que hubiera visto, por primera vez en mi vida, la había visto con una expresión de desconcierto, pero duró poco, porque después sonrió, "Puta" pensé, pero ya se había desatado, mi venganza, mi revolución, solo era cuestión de esperar, y yo me había transformado en plena paciencia.

Otra semana, ahora le mandé excentricidad, sus gestos, de nuevo el desconcierto, de nuevo la sonrisa, no me afectó esta vez, ya se le había restado un poco de emoción, ¡éxito! entró. La siguiente semana dibujé tristeza, y debo admitir que esa era una obra maestra, que lástima que tuviera que dársela, pero era necesario, la misma reacción. Hasta que semana tras semana la miraba bajar las escaleras con rapidez por la gran ventana,  y es que ya los esperaba, le  cortaban desde que pegaba uno de los dibujos en la casa cada jueves, y le duraba el ardor hasta que llegaba el próximo dibujo,  mi plan empezaba a funcionar. Más semanas siguieron, curiosidad, optimismo, decepción, invasión...Tantos sentimientos dibujados era más de lo que Linda pudiera soportar, ya que sus fotografías demostraban sentimientos de la manera más fácil y cobarde, se miraban sonrisas, caras largas, era obvio, Linda no era muy inteligente después de todo, sí que le costaba comprender mis dibujos anónimos. Jueves 25 de noviembre, Linda baja las escaleras como si eso la condujera a su ejecución, desde ese momento me percato, el presentimiento que debía llegar, claro, así debe ser. Linda ya no tiene a la polaroid colgando de su cuello.

¿Qué significa? ¡pero qué no significa! he logrado que se deshiciera de su amante, de su cómplice, así como ella logró que yo me deshiciera del mío, la vida, me siento a punto de explotar, es la lluvia de estrellas más delicada que haya observado desde los ojos de Linda, ahora tan vacíos, tan estremecedores, tan de locura y desesperación, no falta mucho, más bien, no falta nada. El viernes 26, Linda me mueve de mí rincón, y me pone en el refrigerador, junto a su primera cita. Ya sabe que soy yo, lo veo en su mirada desorbitada, sabe que soy yo, la causante de su desgracia, y me tiene presente, ahora soy un recuerdo extremadamente fuerte en su cabeza, hasta creo que tengo más poder que su primera cita. Ya estacionada donde debería estar, continúo con mi plan, otras dos semanas con dibujos "anónimos" y los últimos dos sentimientos que decidí enviarle fueron: Libertad y esperanza. Sí, los que mejor me representaban. Cuando la esperanza llegó a su buzón, Linda se derrumbó, eran los colores utilizados lo sé, los cuales lograron que Linda cayera, enfrente de su Reino, y llorara desconsoladamente sobre sus rodillas, sucedía, y yo desde mi cómodo lugar la miraba sufrir como la perra que era. Después....solamente destrucción.

Fotografías en pedazos, recuerdos ahogados en un mar de lágrimas envueltas de histeria, asesinato, ¡Asesinatos al por mayor! ¡allá iba José! su primer amor, por aquella mesita moría Catalina, su amiga de la infancia, ¡no olvidemos a Matías! el primer engaño...sus padres, su hermanita....Mutilados por la persona  que más  los amaba, y yo ...permanecía intacta, junto con mis dibujos. Ni nos rozó, ni nos miró, éramos su único recuerdo encendido, presente en llamas. Se miraba a la una vez espontánea Linda, hundiéndose en su propia rabia. Luego, la veo mirar mis dibujos, esboza una sonrisa Mona Lisa con el toque perfecto de perdición y terror, la alcanzó, la esquizofrenia la había alcanzado, mi trabajo era devolverle ese pasado del cual no tenía fotografías, y que dejara de ocultar su naturaleza detrás de una dulzura mentirosa, si lo vemos de mí lado, le hice un gran favor.

Linda, ahora canta la pobrecilla, completamente absorbida por mis dibujos, los toca y  los besa, a lo mejor sintió que era lo único real en su ahora vívido abismo . Es cierto que ahí estoy inmóvil , muerta en mi fotografía, pero la verdad es que ando en parques, bosques y casitas muy hogareñas, más viva que Linda ,  ya  no es nada de lo que una vez fingió ser,  Linda es ella, sólo ella. No más recuerdos felices, ni su gran sonrisa, ¡ni fotografías! que tanto me lastimaban, sólo queda mi creatividad, mía, quedo yo y la casa que desde un principio debió ser mi tesoro. Lo logré.

domingo, 27 de mayo de 2012

Antes y después de todo.

¿Alguna vez tomaron al "sufrimiento" como su arma más poderosa? Sacarle ventaja, explotarlo,  ¿y así lograr que no los dominara? Mi  nuevo personaje así lo hace, cada punzada a su corazón, cada retortijón de tripas cuando  algo duele hasta las entrañas, lo toma con una valentía sobrenatural, para así, poder crear reliquias que le durarán para toda la vida, y tener el testamento más bello que jamás haya existido, dejar a sus descendientes la valentía y los sufrimientos más hermosos, que ya plasmados en su reliquia, les sacarán lágrimas, pero de felicidad, todo está en la combinación de sentimientos compositores de nuevas oportunidades para todo aquel que toque sus reliquias.

Mi personaje es el alma...el alma encantada, nunca podrán leer un alma tan delicada, tan agresiva, como la de mi personaje, es el alma cataratas, los asesinatos color amarillo, las balas inmortales, una vez las dispara, seguirá disparando hasta que de la vuelta a todo el universo, hasta que hayan tocado a cada estrella, a cada galaxia, viajado a través de agujeros negros y confirmando las terceras dimensiones detrás de su profundidad terrorífica. El alma presente en todos, diálogo infinito sin voz. Perfección. 

Adora escuchar esas cuchilladas a su membrana rugosa, y aún así mi personaje nunca tomará un cuchillo, sólo para cortar las frutas que tanto le gustan. ¿Acaso no creen que llore cada vez que crea una reliquia? pues yo digo que sí, aunque sea mi creación, sigo desconociendo sus paraísos, amo a mi personaje. Tragedia, ésta nunca lo abandona, sé que es inmensamente feliz, pero la maravilla es que siempre le haya un espacio a la tragedia, increíble. Mi personaje no es ególatra, pero yo lo soy cuando hablo de el.

Pide a gritos esos piquetitos a sus ojos, que le causan unas lagrimillas turquesa, y una circulación de sangre llena de espejos,  la sensibilidad a flor de piel, ni un pájaro se posa en sus brazos buscando compañía, porque mi personaje se echaría a reír y a amar el mundo, ni la naturaleza le permite ser tan dulce, un dulce que busca amargura, y de alguna u otra manera sólo es más dulce.... ¿Qué dicen? se merece una novela ¿no? 

Sebastián.

Más... ¡más! Pido más! Quiero todo, todo lo que me perdí, deseo el tú,el ellos, ¡Más! completa tortura si no lo obtengo.- exclamó Sebastián. Sebastián era un perdido, un ido, nada más que un nómada color guinda, era de lo más aburrido, pero el quería TODO, quería conjugar todos los verbos y que formarán parte de su historia, atrapar la sintaxis más interesante y que narrara su vida, quería un narrador. Se sabía la historia de todas las personas que conocía, pero nadie le preguntaba la suya, nadie conocía a Sebastián y su deseo de tenerlo TODO. Sebastián se paseaba por los parques con lagos buscando su pintura perfecta, sentado en una banca pensando en las manera de poder tener la felicidad de las personas encajonada en su casa. Sus cajones con olor a soledad, uno que otro contenía escenarios inventados, pero siempre dominaba la soledad. En ciertas ocasiones, el nómada jugaba a aventar objetos y destruir su vivienda, de todos modos, al día siguiente tendría una nueva.-TODO o nada- alcanzó a articular Sebastián, su decisión fue obvia, el deseo triunfaría, así que eligió  a sus objetos voladores, sus cajones, su NADA.

martes, 22 de mayo de 2012

Ese sentimiento.

¡Ay con la tristeza! se cree la muy cabrona ¿verdad? , pues sí, es engreída, y cómo no serlo, si vive entre humanos. La tristeza nos ha hecho sufrir, sí, pero también, si no fuera por ella, las grandes inspiraciones no existirían, no existiríamos humanidad, simplemente no. La quieren evitar, pero saben que la aman, yo la amo, si de vez en vez me ayuda a estructurar el texto de mi vida, los textos de sus vidas. La tristeza es poderosa sin importar qué, a pesar de que la felicidad también me regale inspiración, la inspiración de la tristeza es perfecta. Aman la tristeza, les gusta la tragedia, a mí me gusta, a veces aman sentirse solos porque... ¿qué persona en su sano juicio no amaría momentos  a solas? dirán que muchas, y tal vez sí, pero dentro de sus situaciones destructibles, de alguna manera lo disfrutan. Les gusta citar palabras de tonalidades grises, y si viven felices, siempre les hace falta ese brazo, ese que les hace sentir el dolor, la mayoría son masoquistas de sentimientos, insisto, yo suelo serlo a veces, y me satisface, me satisface llorar con todo lo ilógico de mi alma. 

Por mientras, la tristeza sigue caminando en todas direcciones, y nosotros la seguimos, es nuestro flautista de Hamelín, ¿no? acéptenlo humanidad, acéptenlo, velan por ese sentimiento ardiendo en sus mentes, al menos eso arde, ya que su vida no tiene chispa alguna, y ahí es cuando entra la tristeza, vagabunda, atenta, ella siempre les prestará atención, siempre los hará sentir existentes y les recordará que están en el mundo de los muertos.

Trágica simplicidad.

Mátenme, mátenme... No me gusta lo que sé, no me gusta lo que recogí.
Alto total, lagunas de recuerdos, imágenes...¡Imágenes! maldición.
Me veo cadavérica caminando sobre agua, corriendo, corriendo. Se cae el núcleo, sí, el núcleo cae, y eso ya es exagerado pero acertado. 
Es que...¡Linda! Linda me tiene harta, guarda fotos de una felicidad que ya no existe, cree que lo bueno dura para siempre, pero no sabe que sus recuerdos pueden ser la completa destrucción de otras personas que tocarán lo que ella pisó, lo que ella fotografió, ¡Imágenes! me enferman. Mátenme...mátenme.

Otra noche ha pasado y nadie me ha matado aún, eso sólo da paso a una cosa: Linda. Cosa, cosa despreciable la que hace, la sonrisa que nunca se le va, la relación casi graciosa que logra mantener con las personas que arrastró, con las personas que la hicieron inmensamente feliz , y así quedó. Ella quería más y nada, pero no importa, tiene una puta fotografía de todo. No me gusta verle la colección, pero están a cada respiro que doy en esta casa llena de hastío, no importa, ya casi me matarán, lo huelo en su cabello.

Noche emocionante la que he vivido, con la satisfacción de que sucedería mi muerte, y así, no ver a Linda jamás, pero a como lo veo, no dudo que a la estúpida se le ocurra tomar fotos hasta en mi funeral. La mañana llegó, y sí, aún deambulo la cocina con esas fotos de ella en la fiesta en donde conoció a su primer amor. Me pongo a llorar mientras ella trata de reconfortarme con más fotos del patio trasero, sólo quiero que me maten de una vez por todas.

Y es que no me gusta, no me gusta, saber cada detalle de las historias detrás de sus fotos. ¡Linda! pronto me iré lejos, y desde allá, mandaré dibujos, sí, dibujos, y serán más reales que tus fotos, poseerán eso que me hizo falta toda mi vida, mis dibujos de mí para  ti, sufrirás por mi pérdida, pero yo sé que no los guardarás, nunca te ha gustado la creatividad, y estos  gritarán alboroto, y tus sonrisas se borrarán poco a poco, como cada persona en tus fotografías.

Camino sobre el agua rojiza, Linda me mira, y suelta su frase cargada de maldad, me aterroriza, penetra mis ojos y la deja salir..."Nunca controlarás mis recuerdos"...sí, sus recuerdos me atemorizan , no saber si piensa en su primer beso, en aquel viaje en bote con su mejor amiga de la infancia, en la cantidad de hombres que se acostaron con ella, o las veces que me hizo reír, aún cuando yo deseaba estar muerta. Me paro a un lado de mi ventana, me dejo caer hacia nuestras rejas color blanco, y sonrío, como si ya tuviera mi propia colección de fotografías.... Despierto. Linda dice que es feliz viviendo conmigo y sus hermosas y delicadas fotografías, me voltea a ver con un aire pícaro, como el que yo solía tener antes, y me pide permiso para tomarme una foto, sonrío como nunca, asiento con la cabeza, mientras complacida grito en mi mente, "¡Sabía que llegaría el momento! ¡Mátame Linda!" ¿El asesino? la nueva polaroid que había conseguido.

jueves, 10 de mayo de 2012

Dulce manía.

Porque a pesar de todo soy una chica que sigue pensando en las probabilidades de destrozo, y aún así, soy una chica que se deja llevar y continúa escribiendo, gritando,  esas palabras de dulzura extrema . Simplemente, soy tantas chicas.

lunes, 30 de abril de 2012

Adicción.

Esta madrugada he descubierto que me gusta analizar cómo soy, cómo vivo, qué me gusta, qué no me gusta,  me fascina analizarme, describirme, y dar vueltas en mí hasta que llego a la esencia de mi persona. Un descubrimiento tal vez predecible, pero en esta madrugada me tomó por sorpresa. 

Empiezo de lo más sencillo, como: Soy una chica alegre, sincera, sentimental, me gusta el rock y la música clásica,  me gustan las canciones fuertes y con guitarras poderosas, con letras de odio , no porque lo sienta, sino porque me gusta escucharles el odio a otros, en música soy igual de variable que todos. Soy una chica reservada, sí, admito que soy buena pretendiendo en ciertas situaciones que estoy bien, me juego sonrisas con aquellas personas que sé no importo mucho. Y así paso de lo más sencillo a lo más revoltoso, donde está mi gusto por la escritura de la cual  no tengo más que decir, sino  todo. Soy manipulable, extremista, me siento morir con mis días, ya sea de felicidad o curiosidad. Soy amante del pasado, mí pasado, el pasado de todos, tengo una necesidad de sentirme dichosa y gozosa cada que me cuentan pasados, y yo cuento el mío con el mismo placer,  las miradas del recuerdo, esas también me obsequian el sentimiento enfermo de placer, esas  respiraciones lentas,  y más cuando pasan por la calle llamada "El inicio de todo". Masoquista de pasados. Duele y me provoca éxtasis. 

Soy adicta a lo que conozco pero desconozco, sin importar la lógica en eso, en montañas donde crece una flora variable de manera brillante, de color diferencias, de sabor a visiones.


viernes, 27 de abril de 2012

Como tú, como yo.

Llega, explora, y después se acomoda, 
Contiene gárgolas, acantilados, y  suele  tomar forma de papel
Se contempla en el País de las Maravillas, pero se esconde en los suburbios
Escucha las historias de las hojas al caer, 
Escucha con regocijo los obstáculos enmelados
Enmelados con canciones agresivas.

Paracaídas hechos de flores,
 Sí, se avienta a la delicadeza de repente,
Sin saber que lo terrible se ensaña con los curiosos,
Y a veces se llega a esto, a una  confusión semántica.

Llega, como todo, puede llegar melancólico e irse empapado de felicidad,
o viceversa
No tarda, no espera, no miente
Te sabe comer, con un sentimiento de hospitalidad
Sólo por vez veces lo conoces,
Y sólo en  días despejados lo bebes, y bañas tu alma,
en una resignación perfecta .

En una expresión humilde y perfecta.











domingo, 22 de abril de 2012

Sin título.

Y se creyó que no sucedería, que la idea se quedaría encerrada en aquella jaula espantosa, pero se le dejó escapar, escapó como las sonrisas más inocentes, quiso la libertad de los vivos, y vivió de la manera más dolorosa posible al lado de una mente un poco olvidada, convirtiéndola así, en frágiles conspiraciones y fuertes derrotas. Para todo se olían, para todo se veían, dormían con los ojos abiertos para nunca bajar la guardia, era la calamidad extrema multiplicada por dos, era lo más sencillo y humano posible, y a la vez un odio casi artístico.

Y se creyó que no sucedería, que la idea se quedaría encerrada en aquella jaula espantosa, pero se unió a una mente olvidada y dejó flores regadas, hermosas, luego tristes...después secas. Y sigue viviendo con  pasión,  no la dejará olvidada, ya le está enseñando a marcar historia, a ser recordada, le enseña con tortura psicológica, le enseña con amor al miedo, se amarán un día y serán capaces de silenciar su alboroto. Apenas aprenden, esperen un poco más.

sábado, 14 de abril de 2012

Escape.

Mienten, el pasado vive, y vivirá siempre, el pasado interesará en la infinidad y en la limitación, mienten , mienten, las imágenes no se fueron, la conciencia no las dejará en paz, mienten, mienten, todos son débiles con el pasado, todos ustedes...Mienten como el pasado.

jueves, 5 de abril de 2012

Y así una vez más.

Esa noche todo se perdió, todo se esfumó de su lugar en Roma, de su tarde en París, de su homogénea situación. -¿Para dónde se va la música de piano cuando no me encuentro?- pensó, y dirigió su mirada a la pared izquierda, -¿se va a allí?, no, de seguro se va a la pared derecha, no le caigo muy bien- dijo en voz baja sin ningún sentimiento de incongruencia. Su música de piano no estaba, y no fue hasta que ésta desapareció, cuando se dio cuenta de que siempre había sido su música de fondo, siempre había sido su lazo preferido, y que la extrañaba desesperadamente. No quiso llorar más por su estancia en aquella cama, la cual se entrometía entre ella y la relación amorosa que llevaba con Roma, así que decidió hacerle caso a su nueva situación. Más allá de su latente sentimiento de pérdida, se hallaba el ingenio, con el cual controlaría su presente suceso, sabía que la música de piano no había desaparecido nada más porque sí, algo había tocado tan profundo que logró llegar a su santuario musical, destruyendo a su huésped principal, y después recordó, -La pared derecha posee todo, la miraba cuando divagaba sin esperanza, me da miedo volver ahí, aunque…Mi piano.- Su piano la llevaría de regreso, de regreso al acontecimiento que la había hecho perderlo.

Así que regresó, de una noche pasó a otra, de Italia a Noruega, de Japón a su ciudad natal, y encontró el lugar de los hechos fraudulentos, y rara fue su reacción cuando se dio cuenta de que el lugar no era tangible, era estúpido, pero se encontraba presente en sus actividades diarias, sí, y la duda volvió, analizó letras y expresiones, calló su existencia por un momento y de nuevo pensó – Tontería más grande no podría cometer, me jodo mis noches por estupideces como esta, aunque…Han pasado años, ¿era necesario? Sólo quiero mi música de vuelta…- A este grado de la narración se han de estar preguntando qué es eso a lo que se refiere, ¿cierto? Pues digamos que, la razón si era tonta, sí era una estupidez, pero le hizo dudar, y se ha de tener compasión por las personas que dudan, la duda te exprime vitalidad, la duda no merece suceder. Y a eso habrá que añadir que su descubrimiento apareció sin buscar, y todas las noches se repetía a sí misma que no debía dudar…

Efectivamente, la pared derecha no era su amiga, la odiaba, pero tuvo que nadar cada vez más en sus aguas grisáceas, adentrarse a ellas sin miedo, y después de apretar su espíritu en el camino, llegó a donde se encontraba su música de piano; ésta se hallaba encarcelada, batalló un poco hasta que encontró la mitad de la llave en un remolino de arena, luego escarbó sin parar en busca de la otra, pero varios recuerdos e intentos después, se dio cuenta de que no hallaría la otra mitad, así que sólo rescató parte de la melodía de piano. Comprendió que pasaría los siguientes años sin la melodía completa, pero no le faltaría su piano, sabía que no podría descargar sus preguntas, porque eso terminaría en tragedia, así que sería dichosa con la mitad de su melodía, y la duda no la asustaría, al menos no siempre.

Sin embargo, dentro de su extraña situación, se confiaba en su destino, se confiaba en el destino como su salvación, ciertas personas le temen, pero realmente, ¿se tiene que temer? Ella cree fervientemente que no, el destino sabe lo mejor para su existencia y no le defraudará, aunque lo haga, sólo no dejará a la marea tocar sus pies, sí, sentirá al máximo, sí, lloverá en emociones, sí, será feliz, pero siempre con la certeza de que si algo le azota, ni siquiera perderá el equilibrio, no se sorprenderá, el destino le cuida y no permitirá que se ría de ella. La cuerda floja nunca fue más fácil de cruzar…

Así, después de acontecimientos encantados y guerras de caramelos nos encontramos con una confusa y extraña historia de otra de ellas, otra de letras sin un mensaje claro, sin un orden por seguir, porque, siendo honestos, el orden interno nunca ha sido muy popular, se necesitan palabras al por mayor para explicar, y agrada la idea de sólo aventar alucinaciones, atrapar pájaros inmóviles y oler la acera, oler el calor… oler una puerta.

domingo, 25 de marzo de 2012

Otra de ellas.


El sentimiento perdido de aquella mañana, de camino a un día más de escuela. Ella miraba por la ventana una oportunidad, y quería saltar en plena carretera, le enfermaba seguir encerrada en ese transporte, pero claro, la realidad es otra, no saltaría a su destrucción. Se preguntaba si algún día explotaría, si algún día, simplemente no podría soportar la verdad y terminaría olvidada de sí misma.

Todo esto acompañado de canciones contadas que no dejaban sus oídos, los audífonos le calaban, pero la música seguía ahí, comenzó a prestarle más atención a esas letras que viajaban de audífono en audífono, y en un instante, ciertos intrusos jugaban a resbalarse por su frágil existencia, por el aire frágil que le cuidaba esa mañana. Ella solía gritar que le gustaba dejarse llevar por sus situaciones, pero esa vez... no quería...simplemente no quería.

Una melodía la llevó a dejar caer fácilmente su lugar, ahí, entre gente desconocida, -no se darán cuenta-, pensó... y no lo hicieron. Adentro de su cabaña en movimiento, su necesidad de reír luchaba contra esos intrusos, ella sabía que la risa siempre había sido su mejor amiga, pero a veces hasta los mejores amigos te dan la espalda, y ese día llegó. No pudo luchar, se dejó arrastrar, con gusto y sin remordimiento, caminaba más lento de lo normal y escuchaba todo con más amor, pero con tanta tristeza. Un día en el que la risa no la abandonó del todo, pero no se acurrucó en su corazón, sólo fue risa, risa vacía.

La única moraleja que pudo sacar de su día "ordinario" fue la idea de que, si entrarás en mundos desconocidos, tendrás que estar preparada para aceptar todo lo que descubrirás, sin importar que duela, sin importar que queme, que derrita, que absorba vitalidad, ella lo aceptará, y no volverá a tener jamás días como esos. Después de que esas palabras volaron en su cabeza, pudo ser ella de nuevo, y feliz continúa.

Una.

Mañanas azucaradas siempre se buscarán, lo perpendicular siempre creará confusión, pero más importante, siempre se estará en constante cambio.

jueves, 15 de marzo de 2012

Mi canción.


Hola de nuevo espacio en blanco, tengo la intención de ayudarte a explorar, ¿me acompañas?

Llama mi atención una canción, resuena en mí y me alegra tomarla de la mano , contarle chistes y soñar que es humana a su lado, disfruta su composición llena de notas musicales, pero suele quebrarse de repente con la idea de ser humana. Me dedico a abrazarla, y besarla con mi voz, que humildemente canta junto con ella. Me sienta bien, mi mejor amiga .... y el amor se pone a respirar junto a nosotras porque ¿qué podemos hacer? es un escurridizo irremediable.
Cada vez que le escucho, las flores se me hacen bellas, y una tertulia en mi terraza comienza a formarse, con la ciudad que haya imaginado esa tarde como fondo , o esa mañana, pero más delicadamente, esa noche, la ciudad con sus "multiluces" detrás, descansando del día. Sí bien ya ha estado para mí en cualquier situación, mi canción me agradece el haber tenido el privilegio de verme como realmente soy. Me agradece mi furia, mi pasión y felicidad.

Para cuando llega el momento de practicarla en mi guitarra, dejo que maneje mis dedos a su merced, suele doler a veces, pero al final logro adaptarla a mi oído, y se une a mi instrumento, une fuerzas con lo material por mí, me dice; río al explicarle que a mi guitarra no la veo como un material, se adhiere a nosotras como nuestro baile en la terraza. Y mi canción se sonroja como la primera vez que la escuché.

Se las presento, ella es mi canción, la amo con todos mis versos, le gusta soñar que es humana y yo la acompaño en su locura. Me sé de memoria lo que le gusta, y ella se sorprende de mis detalles, a pesar de la seguridad que tiene de que mis detalles siempre estarán para ella. Un nuevo detalle le espera, desearía ver la expresión que tendrá en su existencia cuando lea lo que le he escrito, me emociona ¿saben? ¡me emociona! Mi canción me ha devuelto la corazonada, me ha devuelto lo que perdí en mi gran fuga, y la amo por todo, por todas las veces que hemos cantado, por todo.